Recuerdo

Aniversario imborrable: se cumplen 22 años del asalto a "La Salteña"

El fatídico hecho quedó en la memoria de los habitantes de la ciudad de Comodoro RIvadavia y fue noticia nacional.

abcdiario

A 22 años del dramático asalto a "La Salteña" en Comodoro Rivadavia, la memoria de la ciudad sigue marcada por la tragedia que se desencadenó en los minutos previos al Año Nuevo de 2001. Francisco Jesús Martínez y Eduardo Chandía Tapia perdieron la vida abatidos por la Policía durante una tensa toma de rehenes que se inició en la tarde del 31 de diciembre de aquel año en la distribuidora ubicada en Alem y Vélez Sarsfield.

El suceso involucró a tres delincuentes que, rodeados por las fuerzas policiales, retuvieron a los propietarios y a un empleado, desatando casi cinco horas de extrema tensión. La intervención final del Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP) fue efímera, durando apenas seis segundos. Antes de este desenlace, se llevaron a cabo negociaciones, y se entregaron alimentos y dinero, acciones que fueron captadas por las cámaras y compartidas con la multitud reunida.

Francisco "Pancho" Martínez, de 37 años, con un número de documento de terminación capicúa (129 repetido dos veces), dejó una huella particular en los barrios menos favorecidos de Comodoro Rivadavia. Su leyenda, inmortalizada en una canción de cumbia, le atribuye el título de "delincuente que robaba para la gente".

El GEOP, compuesto por unos diez policías con solo un año de formación y experiencia limitada, enfrentó su bautismo de fuego en este incidente. A pesar de las carencias, estos "hombres sin rostro", cubiertos con pasamontañas, lograron rescatar con vida a los dos rehenes atrapados en medio de la violencia.

Sin el equipo adecuado, con linternas encintadas al cañón y sin cascos de protección, el GEOP puso fin a las cuatro horas y cuarenta minutos de retención de los hermanos Oscar y Roberto Cárdenas, y del empleado Juan Cárdenas. Todos ellos fueron golpeados, amenazados y dos de ellos incluso resultaron heridos de bala por los propios delincuentes.

El plan inicial de los asaltantes, encabezados por "Pancho" Martínez y Chandía Tapia, era robar rápidamente y huir. El episodio comenzó con la visita previa de uno de ellos, De Vigili, para obtener información. El asalto se llevó a cabo en un Peugeot 405 bordó, y los delincuentes fueron identificados por su actitud sospechosa al dar vueltas cerca de "La Salteña".

El repositor que notó la situación alertó a la policía, desencadenando una respuesta rápida y coordinada. A pesar de las dificultades, la intervención del GEOP fue decisiva, poniendo fin al asedio de los delincuentes y rescatando a los rehenes. Este trágico episodio, que marcó un hito en la historia de Comodoro Rivadavia, se convirtió en un reflejo de la crisis económica y social que atravesaba Argentina en ese momento, con información de EP.


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