Río Gallegos: investigan al padre de una beba que murió sola mientras él estaba en la ducha
La Justicia de Río Gallegos ordenó una autopsia urgente y pericias sobre el padre. La menor estaba bajo la lupa de Niñez y existía una restricción de acercamiento vigente entre los progenitores
Un pedido de auxilio desesperado terminó en una tragedia que hoy moviliza a toda la cúpula judicial de Santa Cruz. Una beba de apenas dos meses de vida falleció tras un presunto cuadro de ahogamiento, pero el contexto familiar -marcado por medidas cautelares e intervenciones estatales- puso a los investigadores en alerta máxima.
El dramático episodio
Todo se desencadenó minutos antes de la medianoche del miércoles. Según el relato del padre, un hombre de 33 años, él le habría dado la mamadera a la pequeña y luego se retiró a bañarse. Al regresar, encontró a la beba con signos de cianosis y dificultades para respirar.
Efectivos del Comando de Patrullas fueron los primeros en llegar a la vivienda y, ante la gravedad del cuadro, iniciaron maniobras de RCP mientras aguardaban la ambulancia. A pesar de los esfuerzos denodados, tanto en el domicilio como en el hospital local, los médicos no lograron revertir la situación y confirmaron el deceso poco después.
Un escenario complejo: Niñez y restricciones
Con el correr de las horas, la causa judicial, que quedó bajo la órbita del Juzgado de Instrucción N° 2, comenzó a sumar aristas que tornan el caso mucho más sensible:
Intervención previa: Se confirmó que la beba se encontraba bajo el seguimiento de la Secretaría de Niñez.
Conflictos familiares: El padre de la menor tenía vigente una prohibición de acercamiento hacia la madre, dictada por el Juzgado de Familia N° 2.
Medidas judiciales y autopsia
La Justicia no quiere dejar cabos sueltos. Por orden del magistrado interviniente, se dispusieron medidas de rigor para esclarecer si se trató de un accidente doméstico o si hubo algún factor de negligencia o criminalidad:
Autopsia médico-legal: Será clave para determinar la causa exacta de la muerte (si fue una broncoaspiración u otro motivo).
Exámenes al progenitor: Se le realizó extracción de sangre y orina al padre para los análisis toxicológicos correspondientes.
Testimonios clave: Se citó a declarar a la pediatra de la menor para reconstruir su historial clínico y el estado general de salud previo al desenlace.
El barrio San Benito permanece conmocionado mientras los peritos trabajan para reconstruir las últimas horas de una vida que se apagó demasiado pronto.
Investigación inicial, versiones y actuaciones previas
En las primeras horas posteriores al hecho, la situación generó preocupación y distintas versiones en torno a las circunstancias en las que se produjo el fallecimiento de la bebé, lo que derivó en la intervención de las autoridades policiales y judiciales para esclarecer lo ocurrido.
De acuerdo a fuentes vinculadas al procedimiento, en un primer momento se activaron los protocolos correspondientes ante este tipo de casos, que contemplan la evaluación integral del entorno en el que se produjo el deceso. En ese marco, se iniciaron actuaciones de carácter preventivo con el objetivo de descartar cualquier tipo de intervención externa o situación irregular.
En paralelo, trascendió que se analizaron distintas hipótesis relacionadas con el contexto familiar y las condiciones en las que la menor fue hallada, lo que motivó la recolección de testimonios y la revisión de los hechos previos al episodio que derivó en la emergencia médica. Estas diligencias forman parte del procedimiento habitual en casos de fallecimientos de lactantes, donde se busca determinar con precisión las causas del deceso mediante la intervención de especialistas y la realización de estudios forenses. En este sentido, la autopsia médico legal resultó clave para establecer el origen de la muerte.
El informe concluyó que se trató de un cuadro compatible con muerte súbita del lactante, de carácter no traumático, descartando la presencia de lesiones, signos de violencia o indicios de intervención de terceros. A partir de estos resultados, se despejaron las dudas iniciales que habían surgido en torno al caso, permitiendo encuadrar el hecho dentro de un cuadro clínico conocido, aunque de difícil prevención, y que suele generar un fuerte impacto tanto en el entorno familiar como en la comunidad. No obstante, y como parte del protocolo, la autoridad judicial tomó conocimiento de lo ocurrido y supervisó las actuaciones realizadas, en el marco de las diligencias administrativas habituales para este tipo de situaciones.
Fuente: Con información de La Opinión Austral.








