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Se enteró que su tío abusó de sus hermanas menores y lo mató, la justicia no considera la “emoción violenta”

"Salió el fallo: culpable de homicidio simple, 8 años de prisión. Salió esposado. Este fallo preocupa doblemente a la familia, por el estado mental en que está su hermana, que se siente responsable por lo que le está ocurriendo a Tanda

27 agosto, 2022
abuso

Por: Gisela Veronica Medina

Pablo Tanda, el 4 de febrero de 2018 mató a balazos a Alfredo Quinteros. Lo  mató al enterarse que había abusado de sus dos hermanas menores.
Una de las hermanas de Tanda ya había cumplido la mayoría de edad y llamó a su hermano para decírselo, ella había tenido una adolescencia difícil, nunca había pudo salir de la depresión e intentó quitarse la vida.

La periodista de Tucumán  Mariana Romero expone el detalle y luego refiere la indignación de la familia “La chica le contó a Tanda (lo vomito, directamente, en una crisis de nervios) que Quinteros, un tío con el que se criaron, había abusado de ella desde los 7 hasta los 13 años. Y que también lo había hecho con su otra hermana. Tanda se enloqueció. No sólo por lo que escuchaba de su hermana, sino porque Quinteros también había abusado de él cuando era chico. Pero él, al ser varón, pudo irse de la casa y rehacer su vida. Las chicas, no. Tanda, además, pensó en sus otras dos hermanas mellizas, que entonces tenían 10 años y ya estaban entrando en la edad que a Quinteros le gustaba”.

“Hay una situación con el biso sexual infantil: debemos llamarle simplemente “abuso” y, para no revictimizar a los niños, no podemos reproducir los detalles y los HORRORES que implica. En este juicio, declararon no solo las dos hermanas. También una vecina, que en una crisis de llanto relató el infierno que le hizo pasar hasta sus 17 años. Es imposible escuchar esos detalles sin largarse a llorar. O querer romper algo” prosiguió.
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Es así que “de acuerdo a todos los relatos, Quinteros no sentía culpa por los abusos que cometía (abusos con acceso). Por el contrario, cuando sus victimas lloraban solía discutirles qué, en el fondo, a ellas les gustaba. Todas estas victimas no están mintiendo. Cuando ocurrió el crimen, el propio fiscal que lo investigaba detectó ese tendal de victimas y ordenó pericias y contención psicológica para ellas. Esos profesionales que las atendieron declararon en este juicio y confirmaron que se trata de victimas seriamente dañadas por el abuso sexual infantil”.

“Lo cierto es que ese 4 de febrero de 2020, cuando Tanda se dio cuenta de que su propio infierno se había repetido en sus hermanas, tomó un arma y salió en el auto a buscarlo. “Solamente quería asustarlo”, declaró más tarde Tanda.

En ese momento “cuando Tanda encontró a su abusador en su casa le reclamó que le había hecho a sus hermanas lo mismo que a él. Según su relato, Quinteros se le rió y le contestó “bien que les gusta a ustedes”. Entonces, lo bajó de seis tiros. La madre de Tanda y las chicas salía a trabajar, a media cuadra de la casa. Por eso, dejaba al “tío” Alfredo al cuidado de los chicos. La mujer se quiere morir. Se culpa por no haberse dado cuenta de lo que le pasó a sus hijos y hoy a la mañana, en pleno juicio, le dijo al tribunal que la culpa era de ella, no de su hijo y que, por favor, le impongan la pena a ella”.

“La fiscalía, después de escuchar en este juicio el tendal de vidas arruinadas que dejó Quinteros, pidió la pena mínima para el homicidio simple: 8 años de prision. En cambio, la querella, en representación de la esposa de Quinteros, está pidiendo 13 años, porque considera que no actuó bajo emoción violenta sino que, por el contrario, planeó el crimen y lo hizo sufrir antes de matarlo, disparandole primero a los pies. Ahora es el turno de la defensa. La abogada Silvia Furque intentará probar que su defendido actuó bajo el estado de emoción violenta” escribió la periodista.

Sin embargo, más tarde informó “Salió el fallo: culpable de homicidio simple, 8 años de prisión. Salió esposado. Los fundamentos de la sentencia se van a conocer dentro de 10 días. Lo que sí está claro es que el juez Patricio Prado no consideró que las circunstancias hayan llevado a Tanda a un estado de emoción violenta. Tanto la fiscalía como la querella sostuvieron que el hecho de que Tanda haya buscado un arma y lo haya ido a buscar revelaba un grado de planificación que no es compatible con la emoción violenta. La defensa, además de mostrar en la sala de audiencia parte del tormento en el que estaba sumido Tanda (llevando a las testigos-victimas de abuso) dijo que la cantidad de disparos en todas direcciones confirmaba la emoción violenta en la que estaba… además de que se trataba de una persona sin antecedentes ni historial de conflictividad”.

“Un punto importante fue que la defensa consideró que el detonante final de la emoción violenta fue puntualmente que Quinteros se burló cuando Tanda le reclamó. Pero de eso no hay testigos.
Igualmente, parece creíble que Quinteros se haya burlado porque las testigos victima coincidieron en que él se burlaba de ellas cuando ellas le pedían que pare. Y con las mismas palabras que refirió Tanda. Lo cierto es que este fallo preocupa doblemente a la familia, por el estado mental en que está su hermana, que se siente responsable por lo que le está ocurriendo a Tanda. Siente que, si ella hubiera callado el abuso como lo venía haciendo desde los 7 años, no hubiera ocurrido toda esta tragedia” destaca Romero.

Y cierra “Y yo, la verdad, no se si ese es el mensaje social de este fallo: ante el abuso, el silencio evita más tragedias”.


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