Una asesora de Alberto Fernández cree que la curva recién bajaría en Agosto

Se trata de Angela Gentile, jefa de Epidemiología del hospital Gutiérrez, quien que se estima que en agosto comience a descender la curva.

15 mayo, 2020

Por: Natalia Matamala

Angela Gentile integra el comité de expertos que asesora al presidente Alberto Fernández en el manejo de la pandemia de coronavirus. Habló sobre el estado de situación y los pronósticos con respecto al incremento de casos en el marco de la curva por la pandemia.

—En estos días aumentó la cantidad de casos. ¿Estamos en el arranque del tan esperado pico?

Estamos empezando el aumento del número de casos que probablemente vaya a verse con más claridad hacia fines de mayo o la primera semana de junio. Obviamente esto es a expensas de Capital y el Conurbano porque el resto del país tiene otra situación epidemiológica diferente. Y fundamentalmente por geriátricos y las zonas de villas, que tienen una población muy vulnerable, donde el coronavirus circula con mucha más libertad.

—¿Era inevitable o podrían haberse tomado otras medidas en estos grupos poblacionales?

—Si uno mira lo que ha pasado en el mundo, los geriátricos son áreas de altísimo riesgo. En nuestro país, en el geriátrico hay mucho pluriempleo. Hay protocolos estrictos que se han dado, tanto del Ministerio de Salud como de Ciudad, pero todos sabemos de la vulnerabilidad de quienes lo habitan y las dificultades del equipo de salud para atender. Independientemente de que tengan protección, el problema no es ése sino la vulnerabilidad de la población a la cual atiende. Uno tiene que tratar de que el impacto sea lo menor posible. Con respecto a las áreas de villa, ya todos sabíamos que el distanciamiento era muy complicado de cumplir por las características de este tipo de barrios, por eso se apostó mucho a la cuarentena barrial más que a la individual. Y de hecho ahora hay un programa muy importante que puso en marcha Nación con Ciudad con apoyo de las ONG locales y curas villeros que va casa por casa buscando las personas que puedan tener síntomas y se hace el testeo en el momento. Eso explica en parte el aumento de los casos en Ciudad. Pero es muy importante porque también va a frenar la transmisión: aumentan los casos de coronavirus porque se los está buscando activamente.

—¿Estamos testeando lo suficiente?

—La OMS dice que uno tiene que tener un 10% de positividad en el total de los test . Estamos trabajando bien porque los testeos de PCR antes los hacía solo el Malbrán y hoy hay alrededor de 140 instituciones en todo el país. Se está pudiendo captar bien, un ejemplo de esto es lo de la villa. El otro tipo de test, el de anticuerpos, se usa para la investigación epidemiológica: mide cómo circula el coronavirus, y nosotros recién estamos en curva ascendente. El resultado que me dé sé que en 15 días es totalmente diferente. Hay que pensar bien en qué momento hacerlo. Más adelante, cuando el virus ya hizo el pico y bajó, va a ser muy importante saber exactamente qué porcentaje de población tuvo contacto con el coronavirus para ajustar la tasa de mortalidad, porque este 4,5% de hoy no es lo que va a quedar al final, fallecen muchas menos personas. Pero lo más importante ahora es tener buenos test de PCR que puedan rápidamente hacer diagnóstico.

—¿Está de acuerdo con la comparación con Suecia que hizo el presidente?

—Pienso que cada país diseña su propio modelo epidemiológico. No tenemos un manual de la pandemia. En lo personal, prefiero no comparar y en todo caso compararme contra mí misma. Es importante mirar las experiencias de los otros porque uno aprende, pero la idiosincracia de un país es muy distinta a otro. Lo que sí es cierto es que modelos que en términos generales dejen circular libremente el coronavirus para que los más jóvenes lo contraigan y eso traiga inmunidad de rebaño conllevan a mortalidad en los grupos vulnerables. El modelo, creo, es armar cuarentena precoz como hemos hecho, flexibilizar actividades e ir viendo lentamente qué va pasando porque tampoco tenemos seguridad. Por eso uno dice que si las cosas no van bien se retrocede.

—¿Cuánto puede durar el pico?

—Más que un pico abrupto estamos esperando un aumento un poco más amesetado. Vamos a lograr lo que quisimos, no desbordar el sistema de salud, pero eso hace que también persista más tiempo la cadena de contagios de coronavirus. Va a llegar un momento que, como en toda curva epidémica, va a empezar la disminución. Creemos que en agosto estaríamos en mejores condiciones para encarar algunas cosas, por eso se ha hablado de las clases. Esto hay que tomarlo con mucho cuidado porque empezar la actividad docente implica casi un 20% del movimiento de transporte y ése es un agente de transmisión que transversaliza todas las actividades. Cuando liberás actividades debe ser cerca del domicilio. Por eso con las salidas de los chicos nadie dice que los padres tomen un auto y se vayan a la otra punta de la ciudad.

—¿Y tienen confianza de que lo van a hacer o temen aglomeraciones como hubo en otros países?

—Esperemos que no. Apelamos a la responsabilidad porque es importante que los chicos salgan. Los adultos, incluso los más vulnerables, han salido a hacer una compra, a la farmacia, a un control, a la vacunación. Los chicos hace casi 70 días que están en sus casas. Y hay que conservar el equilibrio emocional, además de hacer controles pediátricos y vacunar. Es importante poner en agenda a los chicos, porque en general como hacen formas más leves estamos todos pensando en las camas de terapia y los cuidados críticos y nos olvidamos de estos aspectos que no son menos importantes.

—Usted dijo que hasta que no aparezca una vacuna no vamos a poder volver a la vida como era antes. ¿Cómo imagina la fase 5?

—Con actividades con distanciamiento. No se va a dar volver a viajar en avión de la misma forma ni en el transporte público todos colgados. El distanciamiento llegó para quedarse al igual que todas las medidas de cuidado, porque es nuestra vacuna. Una vez que pase el pico importante que es el primero, puede haber olas secundarias o subsiguientes porque el coronavirus no toma al 100% de la población y van a quedar susceptibles. Esperemos que el año que viene aparezca una vacuna.

—Pero un pronóstico optimista indica que eso recién podría ser en el segundo semestre de 2021.

—Sí, un poquito antes quizás. Todo depende de los resultados de los estudios. Hay vacunas ya en fase 1, en estudios con humanos.

—¿Tenemos la seguridad de que habrá vacuna? Se menciona el VIH, un virus para el que nunca se descubrió…

—Para el coronavirus ya había estudios adelantados porque hubo estudios, pero esos brotes quedaron circunscriptos. Puede haber algún tipo de buenas noticias a corto plazo, esperemos que sea así.

—Si la vacuna estaría en no menos de 12 meses… ¿están considerando la posibilidad de que esto no termine a fin de año?

—No lo estamos considerando ya en este momento porque uno está más preocupado por la situación actual. Pero sí, el concepto es que el coronavirus llegó, está entre nosotros, se va a quedar y hay que aprender a vivir con coronavirus, dijo la especialista sobre la pandemia que azota al mundo.


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