Tragedia

Murió la mamá de tres hijos que estuvo internada por desnutrición y fue ayudada por la profesora de fútbol de sus hijos

Angie Alvarado había permanecido más de 21 días internada tras ser encontrada en estado crítico. Su historia generó una fuerte ola de solidaridad en la comunidad.

La historia de Angie Alvarado, la joven madre de Trelew que había sido internada por un cuadro de desnutrición severa y neumonía, tuvo un desenlace trágico. En las últimas horas se confirmó su fallecimiento, lo que generó conmoción en la comunidad que había seguido de cerca su caso.

La situación de la mujer había salido a la luz luego de que la profesora de fútbol de sus hijos notara su ausencia en los entrenamientos. Al acercarse a su vivienda, la encontró en estado crítico, sin poder levantarse de la cama y con un peso cercano a los 30 kilos.

A partir de ese momento, Angie fue trasladada al hospital, donde permaneció internada durante más de 21 días. Durante ese tiempo, la docente no solo acompañó su recuperación, sino que también se hizo cargo del cuidado de sus hijos.

Tras recibir el alta médica, la joven continuaba en proceso de recuperación, pero enfrentaba una situación de extrema vulnerabilidad. No contaba con un lugar donde vivir junto a sus hijos, lo que motivó la ayuda de vecinos que se organizaron para acercar donaciones y asistencia.

El caso había generado una fuerte ola de solidaridad en Trelew y puso en evidencia las condiciones de vida de familias en situación límite. 

Una lucha marcada por la falta de respuestas

Tiempo atrás, su historia ya había conmovido a la comunidad. Angie atravesaba una situación extrema: no tenía un lugar donde vivir y su estado de salud era delicado, con un peso que había descendido a niveles críticos.

A pesar de todo, seguía adelante por sus hijos, enfrentando cada día con esfuerzo en un contexto muy difícil.

En las últimas horas, su cuadro se agravó y sufrió un paro respiratorio que terminó con su vida.

Durante meses había intentado conseguir ayuda para mejorar su situación, especialmente para poder acceder a una vivienda donde vivir con sus hijos. Sin embargo, esas respuestas nunca llegaron de manera concreta.

El acompañamiento más constante fue el de vecinos y personas cercanas, que colaboraron con lo que pudieron ante una realidad que se volvía cada vez más compleja.

Su historia deja un mensaje que interpela: el de muchas personas que atraviesan situaciones límite sin una contención suficiente.



Temas de la nota: