El creador de la escultura de Bayer expresó su dolor: "No sé si se puede arreglar"
El escultor expresó bronca y dolor por la demolición de su obra en Río Gallegos, pero llamó a responder con arte y amor, mientras evalúa su reconstrucción con artistas locales.
Jerónimo Villalba, autor del monumento a Osvaldo Bayer en Río Gallegos, habló en ABC Radio tras su destrucción. "Lo primero que se me vino la violencia como acción, un tipo de represión a nuestro pensamiento, a la libertad de pensamiento", afirmó. Para él, "Osvaldo Bayer como escritor, como periodista, como historiador, representa simbólicamente una lucha, luchas obreras que tuvo la Patagonia a principios del siglo 20". Considera que "simbólicamente la idea es tapar esa lucha, porque molesta, porque les hace ruido, porque no les gusta que esté sobre la ruta ese mensaje". Recordó que "lograr esa obra cuesta mucho porque yo fui una parte de toda la estructura que tuvimos que armar para hacer este tipo de obras, para tratar de enaltecer la figura de Bayer, la Patagonia, contar lo que los sucesos de las tragedias, de las huelgas del 21".
Sobre el proceso, explicó: "Todo esto forma parte de un proceso que ya lleva como 15 años, en el cual participó muy fuertemente la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Santa Cruz, quienes siempre intentó contar la historia de la Patagonia rebelde y esta obra forma parte de ese proceso". En cuanto al estado de la escultura, señaló: "Hay que ver cómo quedó la obra. A mí me mandaron unas fotos, pero tenemos que ver de qué manera se puede reconstruir". Detalló que "es un hierro grueso con el que está hecho la obra, es como un chapón de hierro pero de 35, de 36 mm de espesor. Es muy grueso y muy difícil de manipular, digamos". Añadió: "Yo para moverlo en mi taller lo movía con plumas, para darte una idea, para trasladarlo y todo, una vez que se dobla no vuelve al mismo lugar el hierro".
Villalba propuso: "Lo mejor sería reponerla, soldarla y volverla a reponer. Yo soy de Buenos Aires y mi idea es trabajar con artistas locales, con también con artesanos, con soldadores, herreros que se animen a reconstruirla". Sin embargo, "hay que ver cuáles son las limitaciones, porque una vez que se dobla el hierro es difícil que vuelva a tener la misma fuerza". Confirmó que "podrían haberla retirado sin romperla, digamos. Sí, porque digamos, con una pluma sostenés la obra desde arriba y se pica la base hasta que quede suelta de última caída ahí en el piso, en el suelo". Lamentó que "encima filmaron el hecho. No se entiende cómo puede ser".
Sobre su reacción, relató: "Me enteré cuando ya estaba hecho como una bola de papel el monumento. Me enteré a los 15 minutos qué pasó". Aseguró que "no me llamó nadie de Vialidad Nacional, ni de la provincia, no me llamó nadie. Me enteré por allegados que tengo en la ciudad de Río Gallegos".
Y confesó: "Es fuertísimo. Primero siento lo mismo que siento cuando le pegaban a las abuelas en la marcha de los jubilados. Es la misma sensación. Es mucha, mucha bronca siento, la verdad. Mucha bronca, te soy sincero. Dolor". Sin embargo, propuso: "No hay que responder con más violencia, hay que responder con amor y con más arte y reponer la obra y seguir tratando de visualizar la historia de la Patagonia, la historia de Bayer, su trayectoria, la de los peones rurales".